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Historias

Jesús Barragán, aguerrido contrincante del cuadrilátero y de la vida

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Por Ivonne Hernández

A lo largo de la historia, Santa Rosa Jáuregui ha visto nacer, crecer y superarse a decenas de personajes, artistas y deportistas que, gracias a su talento y dedicación, han logrado enaltecer el nombre de la delegación en eventos de carácter nacional e internacional en diversas disciplinas.

En esta ocasión hemos entrevistado a un artemarcialista especializado en el Muay Thai y Kock Boxing de apenas 26 años, cuya oportunidad de representar a toda la nación en la 17ª edición del Campeonato Mundial de la WMF (World Muay Thai Federation) se encuentra a escasos días de volverse realidad.

Se trata de Jesús Barragán Ledezma, quien además de ser un disciplinado peleador y entrenador, también se realiza como padre y esposo dentro de una familia de cinco integrantes.

Ivonne Hernández (IH): ¿A qué edad fue tu primer contacto con el Muay Thai y el Kick Boxing?

Jesús Barragán (JB): A los 17 años con mi querido mentor Josué Silva. Con su escuela, enseñanza y cariño fue que encontré un camino diferente al que transitaba siendo “un chico de la calle, de barrio, de la pandilla”, por lo que lo guardo en mi corazón y lo llevo fundido en el alma.

IH: ¿Incursionaste en algún otro deporte?

JB: Toda mi vida fui muy activo. De pequeño jugué futbol durante un tiempo, hice algo de karate, taekwondo, luchas asociadas, voleibol, culturismo, todo ello sin profundizar… Es probable que estuviera escrito que mi destino era al arte de los puños.

IH: ¿Cuáles son tus logros más relevantes en materia deportiva?

JB: Considero que el logro más importante es el desarrollo de una nueva perspectiva, mentalidad y espíritu (además de la superación de parte de mi ignorancia), con lo que me mantengo imperante en la lucha cotidiana de la vida y el deporte; secundado a esto, puedo hablar de diversos subcampeonatos de renombre y peleas de noche.

IH: ¿Cómo conjugas tu vida deportiva con tu vida familiar?

JB: Lo hago gracias a lo que el Muay Thai ha traído a mi vida: fuerza, gallardía, resistencia, contemplación, inteligencia, estrategia y, lo más importante, la adquisición de conocimientos.

IH: ¿Cuáles son los principales retos a los que te enfrentas cotidianamente?

JB: Los económicos. Si bien la comprensión de mi familia es mucha, tanto en mis constantes ausencias y ocupaciones, el sustento de mi familia es algo que nunca espera.

IH: ¿Cómo obtienes los recursos necesarios para tu familia?

JB: Principalmente de los patrocinios y del sueldo como instructor… De la venta de algo de equipo para entrenar y de algunas peleas.

IH: ¿Cómo es el apoyo de tu familia, especialmente por los largos periodos en los que te mantienes ocupado?

JB: Es integral, ya que lo hacen moral, administrativa, publicitario y hasta económico en algunas ocasiones, por lo cual le agradezco a cada uno.

IH: ¿En alguna ocasión has pensado desistir de competir a causa de las dificultades?

JB: He tenido algunas intermitencias, justo el año pasado pensaba abandonar mi carrera como peleador porque tenía planes laborales y académicos, pero pensaba en continuar aprendiendo para seguir formando más competidores.

IH: ¿A qué se debió que decidiste continuar con tu carrera de peleador?

JB: Gracias a mi actual maestro Shey López y a mi mánager y profesor Nikee Reyes mi carrera dio un giro inesperado y positivo, así que decidí atender las oportunidades que se presentaron.

IH: ¿Existe algún personaje o atleta que te inspire?

JB: Nong-O, Superlek, Manachaí y Malaipet Sasipraga, peleadores que han logrado abrirse camino a pesar de las diferencias físicas, demostrando que la grandeza se encuentra en el espíritu.

IH: ¿Cuál es la meta más importante que deseas realizar?

JB: Cada que abro los ojos me doy cuenta de que ya estoy viviendo mis sueños, de algún modo o de otro… Sin embargo, me gustaría dejar huella a través de una obra literaria donde me gustaría tratar la experiencia existencial del hombre. También me gustaría crear un centro deportivo donde podamos dar albergue a niños de escasos recursos -económicos y emocionales-, así como en situación de adicciones; prepararlos para competir arriba de un cuadrilátero como en la vida misma.

IH: ¿Cuánto tiempo entrenas al día y cómo te motivas para resistir las duras jornadas?

JB: De cuatro a seis horas al día, de acuerdo a cómo se desarrollen el resto de mis ocupaciones. Y me motivo recordando lo vivido en las calles… tener claro de dónde fui rescatado trae consigo las ganas de continuar y dar mucho más durante los entrenamientos.

IH: ¿Cuándo serán tus próximas competencias más relevantes?

JB: El más cercano es el 15 de febrero en CdMx, donde pelearé para el Consejo Mundial de Kick Boxing. Posteriormente, si logramos solventar los gastos de viáticos, viajaré a Bangkok, Tailandia, del 11 al 20 de marzo, para participar en el campeonato mundial (edición 17) de la organización mundial denominada WMF (World Muay Thai Federation)… En ambas estaré entregando lo mejor de mi, eso es lo único seguro.

IH: ¿Te gustaría aprovechar este espacio para agradecer el apoyo que has recibido?

JB: Por supuesto. Principalmente a todos mis seres amados y familia acompañándome en esta dura pero hermosa travesía. Todos ellos son parte importantísima de mi motor, mi cimiento.

Dentro de ellos se encuentran también los patrocinadores -que por cuestiones de espacio es imposible mencionar, pero de verdad valoro todo su apoyo-, que constantemente han creído en mí ayudándome a desarrollar mi potencial, haciendo posible asistir a competencias o campamentos… A todos y cada uno que en su momento me han apoyado moral, económica y emocionalmente

IH: ¿Quisieras mandar un mensaje a los jóvenes de nuestra comunidad que lean esta entrevista?

JB: Los sueños son más opacos que la realidad, si es que acaso tienen uno, el más profundo, es mejor dedicarse a convertirlo en meta, en proyecto, en sentido de nuestra vida; las cosas que nos pasan no llegan solas, hay que trabajar por ellas, salir adelante depende de la seriedad que uno ponga en aquello que desea con todas sus fuerzas, y si acaso desistes, o te equivocas, no es problema, problema es que nuestra vida no tenga sentido, uno propio y personal; he ahí el peso de toda esterilidad. La vida no nos es dada hecha, la vida es quehacer.

Sueña, elige, camina y no pares, lo lograrás con perseverancia, trabajo duro y paciencia.

Ámate, conócete a ti mismo para entender y saber cuál es ese sueño que quieres y puedes vivir.

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